Gripe

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Gripe

Un virus que muta cada año, una vacuna que hay que rehacer cada temporada y cuya eficacia varía mucho, y preguntas razonables sobre su uso en bebés y embarazadas.


La enfermedad

La gripe cursa con fiebre, escalofríos, dolor de garganta, dolores musculares y tos. Un matiz útil: solemos llamar «gripe» a casi cualquier cuadro respiratorio, pero más del 70 % de las infecciones respiratorias las causan otros patógenos, no el virus de la gripe —y frente a esos, la vacuna no hace nada—. Seamos honestos en las dos direcciones: en personas vulnerables (mayores, ciertas patologías) puede complicarse; pero la gran mayoría se recupera sin problemas y desarrolla cierta protección frente a esa cepa o cepas emparentadas.

La vacuna

El virus de la gripe es muy inestable y muta de una temporada a otra, por lo que la vacuna se rediseña cada año con las cepas que se predice que circularán. Cuando el acierto falla, su eficacia puede ser muy baja o nula esa temporada (el propio fabricante advierte de que «no protege frente a cepas no contenidas en la vacuna»).

  • Las inyectables son de virus inactivado, cultivado en embriones de pollo, células de insecto o células de riñón de perro.
  • Las presentaciones multidosis pueden contener tiomersal (un conservante con mercurio); en España la mayoría son monodosis sin tiomersal, pero conviene preguntarlo.
  • La vacuna nasal de virus vivo (spray) excreta virus: el virus vacunal está en los fluidos del recién vacunado durante un tiempo.
  • En España se recomienda de forma anual a niños de 6 a 59 meses, embarazadas, mayores y grupos de riesgo.

Para la decisión

  • Aunque cambia cada año, no se exige reevaluar su seguridad y eficacia como condición para licenciar la fórmula de cada temporada.
  • Algunos autores plantean que la vacunación anual repetida podría reducir la protección frente a cepas más virulentas, y que la inmunidad natural da una protección cruzada que la vacuna no ofrece. Lo recogemos como hipótesis a considerar.
  • Embarazo: se recomienda en cada embarazo, pero la propia FDA reconoce para algún preparado (FLULAVAL) que «no hay datos suficientes en embarazadas» ni sobre el lactante. Una tensión real entre la recomendación y el prospecto.
  • Revisiones independientes (tipo Cochrane) concluyen que la evidencia es limitada sobre que vacunar a mayores mejore la supervivencia, o que vacunar al personal sanitario proteja a los pacientes.
  • Farmacovigilancia: hasta marzo de 2023, VAERS recogía más de 216.000 notificaciones ligadas a vacunas de la gripe (2.350 muertes). Una notificación no demuestra causalidad, pero tampoco debe ignorarse. El informe Lazarus (AHRQ/HHS, 2011) estimó que se notifica menos del 1 %.

Preguntas abiertas

  • Si la eficacia varía tanto cada temporada y gran parte de los cuadros «gripales» no son gripe, ¿cuál es el beneficio real de la vacunación anual sistemática en niños sanos?
  • ¿Qué efecto tiene la vacunación anual repetida sobre la inmunidad a largo plazo?
  • ¿Por qué se recomienda en el embarazo si algún prospecto reconoce falta de datos?

Nuestro objetivo no es decirte qué hacer, sino que puedas informarte, preguntar y decidir junto a profesionales de tu confianza.

Otros puntos de vista y recursos

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