No solo son las vacunas!

Mi madre fue muy proteccionista con la salud. Recuerdo meterme miedo al salir cuando «volaba» el sida, diciendo que tuviera cuidado a quien me pegaba, y que no tocara nada. Se inició el proceso de aprendizaje. Ella, nos mostró caminos alternativos como homeopatía a ciertos problemas de salud de sus hijos. Yo creci vacunado y con alergias. Tengo tres hermanos más, y solo el mayor también tenía alergias. Mi madre fue usada como conejillo de indias en tratamientos de depresión y alzheimer, abandonáda cuando no sabían que hacer. Mi hermana menor y yo, ya «olíamos» quién teníamos en el poder y lo ciegos en protocolos de casi todos los sanitarios. Nos hicimos adultos, observando como la medicina trata los síntomas y no cura. Me apareció una dermatitis fuerte después de vacunarme de las alergias. La medicina me daba solo golpes en la espalda. Conseguí curarme por otros medios de la dermatitis y de una hernia de hiato. Fui tío y padre. Vacune a mí primer hijo con dudas, sufrió de dermatitis y solución 0. Se curo con homeopatía. Mis sobrinos con alergias, dermatitis, asmas, etc…. Seguimos observando e investigando, hasta que el COVID confirmo toda la trama que tienen. Pero no solo en la medicina. Es toda la estructura. Mi segundo hija, no fue vacunada y ni se resfría. Su desarrollo intelectual es tremendo. Mi hermana también dejó de vacunar a sus dos hijos pero han quedado con alergias. Los cuales siguen buscando la curación total. No solo debemos focalizar en las vacunas, estas solo han sido una herramienta más de control, de la gigantesca estructura perversa en la que vivimos. No podemos seguir sufriendo estos atropellos!

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