Gracias a que siempre he sido muy observadora y me ha gustado investigar decidí buscar información sobre las primeras denuncias de familias que alertaban sobre el efecto de la vacunación infantil en países anglosajones. Después vino la sentencia de Wakefield, y lo no menos acusación programada de todo el establishment clínico a nivel global, para muestra un botón:
https://autismo.org.es/wp-content/uploads/2016/04/posicionamiento_de_autismo_espana_triple_vacuna_virica_0.pdf (alegato Confederación de Autismo España/ 2015). Y para no menos trascendente la opinión pública y popular. familiares, amigos, profesionales médicos, neurólogos, pediatras, y un largo etcétera que nunca hablaron del posible factor endógeno de la vacunación temprano y sus efectos adversos de nivel encefálico y/o digestivo.
Sólo puedo advertir que ha sido un viaje largo que aún continua, repleto de retos y pruebas, pero también de aprendizajes vitales que me han hecho pensar que no se puede tirar la toalla nunca. Dese este foro agradezco a aquellas familiares que han creado esas redes de conocimiento donde hemos podido ir avanzando poco a poco, por que hay algo que nos une más allá de nuestros hijos es la lucha por la verdad.